La finca El Chorrillo, de Lorca en la Región de Murcia, se ha integrado en la red de custodia del territorio de la asociación mediante la firma del preceptivo convenio con su propietaria.

Con más de 230 hectáreas se encuentra al norte de la Serrata en dirección a Caravaca de la Cruz y constituye un paisaje típico de las Pedanías Altas de Lorca, con orografía suave, en el que alternan cerros de baja altitud con campos de cultivo de olivos, cereales y barbechos.

Una parte de la propiedad se ha repoblado con pino carrasco (Pinus halepensis) y acebuche (Olea europaea var. sylvestris), existiendo áreas con espartales (Macrochloa teneacissima), tomillares y matorrales en los que predomina, el romero (Salvia rosmarinus), la albaida (Anthyllis cytisoides), la escobilla (Salsola genistoides) y la boja negra (Artemisia barrelieri).

Respecto a la fauna destacan los reptiles como el lagarto bético (Timon nevadensis), la culebra bastarda (Malpolon monspessulanus), la de escalera (Zamenis scalaris), la de herradura (Hemorrhois hippocrepis), la culebra lisa meridional (Coronella girondica), varias especies de lagartijas y salamanquesas; es territorio de aves que crían en el suelo como las cogujadas (Galerida sp.) o la perdiz roja (Alectoris rufa) y se pueden observar rapaces como el águila culebrera europea (Circaetus gallicus), el águila calzada (Hieraaetus pennatus) o el cernícalo vulgar (Falco tinnunculus); el conejo (Oryctolagus cuniculus) es el mamífero más abundante, que comparte igualmente hábitat con multitud de insectos y arácnidos, entre otras muchas especies.

Conviene apuntar que es una zona no muy alejada del lugar donde el Gobierno Regional de Murcia está realizando las sueltas de lince ibérico (Lynx pardinus), por lo que la finca es un potencial territorio de expansión de esta amenazada especie en cuya recuperación se están invirtiendo tantos esfuerzos y fondos públicos.

La problemática ambiental es común en todas las Pedanías Altas y es generada por diversas causas: líneas de alta tensión procedentes de macroplantas solares, proyectos de circuitos de velocidad, macroplantas porcinas, plantas de tratamiento de residuos y de biogas, caza furtiva, etcétera. Son parajes que, lejos de ser merecidamente valorados por las autoridades locales y regionales, se convierten en campos de pruebas para un modelo de desarrollo depredador que invade y destruye poco a poco ese municipio murciano, lo que supone una grave contraindicación para iniciativas de las propias administraciones como la mencionada introducción del lince ibérico en zonas próximas.

Agradecemos a la familia Rey Canudo haber apostado por el modelo de ACUDE para conservar su propiedad e intentar mejorarla.

Revisión de textos: Marielia García.

Fotografías: Juan Luis Castanedo.

 

María Luisa Rey firmando el convenio con la presidenta Pilar Sánchez en presencia de los delegados en las Pedanías Altas Marielia García y Luis Montiel.

El tradicional apretón de manos tras la firma.

Pinos, olivos y esparto.

Vista parcial de la finca.

Al fondo la Sierra de la Torrecilla con el Cejo de los Enamorados.

Pinar de pino carrasco y línea de alta tensión procedente de la macroplanta solar de Zarcilla de Ramos, cuyo impacto ambiental es evidente.

Otra perspectiva, al fondo la Sierra de la Tercia.

Jopo amarillo (Cistanche phelypaea), planta parásita muy común en la zona.

Repoblación forestal de pinos y acebuches.

Acebuche de repoblación.

Antiguos cultivos.

Barbecho.

Clavando las señales de pertenencia a la red de custodia del territorio de ACUDE.